
Del árbol a la tableta
Rioja es la puerta de entrada a la Amazonía nororiental del Perú. Se encuentra en el Valle del Alto Mayo cuyo clima y suelos lo han convertido en el hábitat natural del cacao. Alberga una diversidad endémica de cacaos aromáticos que definen los perfiles de sabor del chocolate Valle de Rioja.
Oliver Del Aguila nació en Perú en la década de los 70. A temprana edad viaja a Bélgica, la capital mundial del chocolate, donde estudia ingeniería agronómica en la Faculté des Sciences Agronomiques de Gembloux. Posteriormente vuelve al Perú y se establece en Rioja. Queda impresionado por la calidad del cacao del Valle del Alto Mayo y en 2019 funda la chocolatería Valle de Rioja. En 2023, durante su primera participación en el Salón del Cacao y Chocolate de Lima, gana tres medallas en los International Chocolate Awards.


Seleccionamos las mejores mazorcas de las fincas del Valle del Alto Mayo. Trabajamos exclusivamente con los granos sanos extraídos de las mazorcas maduras.

Es la etapa más importante de todo el proceso. Los granos son fermentados en cajones de madera de 5 a 6 días dependiendo de la variedad del cacao. El proceso es rigurosamente controlado a fin de alcanzar temperaturas de hasta 50 grados que son clave para obtener un cacao aromático sin acidez y con bajo amargor.

Secado continuo en secadores solares para lograr un secado continuo y rápido a fin de evitar el desarrollo de hongos que podrían afectar el sabor.

Tostado ligero, molienda en piedra y templado —todo en nuestra fábrica en Rioja.
Tres medallas en los International Chocolate Awards, en la primera participación de la marca.
Sabores de chocolate artesanal, más chocolate de taza y la caja de regalo.
Metros sobre el nivel del mar: el rango donde el cacao nativo del valle da sus mejores perfiles.